Compradora en Abastecimiento Estratégico

Todos quieren cambiar el mundo, pero hablar es fácil. Las palabras vienen y van, sin embargo, las acciones que realmente pueden satisfacer las necesidades de las personas no parecen valorarse como deberían. 

La búsqueda por ser valioso se refleja en el egoísmo de muchos. El ego de las personas los obliga a competir entre ellos. Una competencia que limita a las personas de ver otras realidades y satisfacer las necesidades de otras personas.

Las mujeres por el otro lado, tienden a evaluar otras cosas. Siempre han procurado, empatizar y darlo todo por sus seres queridos sin esperar nada a cambio, pues en vez de buscar ser valoradas, ellas buscan equidad.

Se le ha llamado a nuestro planeta “madre tierra”, porque es la que nos provee de recursos, tal como las mujeres siempre lo han hecho. Desde le prehistoria recolectando recursos, hasta la actualidad, comprando en el mercado, todo lo que necesita una familia para sobrevivir.

Siempre desarrollando los conocimientos en agricultura, gastronomía y medicina para satisfacer las necesidades de sus seres queridos. Sin embargo, parece que entregar todo por sus seres queridos no basta.

Para tener recursos en esta sociedad, uno tiene que ser valorado. Por desgracia el sistema capitalista, no valora las cosas que no se pueden representar con números o con dinero. El valor es resultado del tiempo, el trabajo y el esfuerzo de las personas.

Muchas mujeres han entregado su tiempo, trabajo y esfuerzo, sin buscar ser valoradas por ello. Y puesto que una mujer, no busca representar con dinero, el valor que puede generar; su labor ha sido devaluada ante los ojos de la sociedad por milenios.  

Muchas madres que siguen luchando para proveer, han sido devaluadas, por el hecho de que ellas no buscan competir, no buscan superar a los hombres, no buscan ser más valiosas, sino buscan dar vida y recursos a las personas que aman. Ellas no valoran ser superiores a otros, sino valoran sensaciones, experiencias, personas y productos para saber identificar cual es la mejor forma de lograr un abastecimiento estratégico para la familia o la comunidad.

Vivir en una sociedad desarrollada, no quita el hecho de que seguimos siendo parte de una selva. Una selva más organizada y con grandes comodidades, sin embargo, sigue siendo una selva dominada por una sola especie: Un mono muy inteligente.

Nuestra inteligencia nos ha permitido identificar las ideologías óptimas para la supervivencia. Estas se basan de apoyarnos entre nosotros para sobrevivir como comunidad. Sin embargo, seguimos siendo un mono que van a tomar y consumir todo aquello que le dejes tomar y consumir.

Existen muchas personas que tomarán y se aprovecharán de la vulnerabilidad de otros. Por desgracia, las mujeres han sido la principal víctima de esa circunstancia.

Esa es la realidad que las ha orillado a exigir ser valoradas como les corresponde, y de ser necesario, levantarse, unirse, marchar y luchar por este.

Las mujeres están dispuestas a luchar para que sean valoradas sus labores. Muchas de ellas están explotando sus habilidades de recolección de recursos y empatía para generar utilidad en las empresas.

Hoy en día Adriana Becerra – Gerente de compras estratégicas de Estafeta mexicana, es un ejemplo de una mujer que supo utilizar sus habilidades para comprar: identificar las mejores ofertas y productos, negociar con proveedores y hacer un abastecimiento estratégico para soportar el crecimiento que tuvo durante la pandemia una empresa tan grande de paquetería como estafeta.

Accede a la conferencia de Adriana Becerra dando clic aquí.

https://b2bnegocios.net/cponet-estafeta/